Viaje a la Sierra de Andújar

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La Virgen de la Cabeza se encuentra en la Sierra de Andújar. Nuestro viaje se propone ver el lugar y la sierra sin asistir a la Romería, aunque  si hay alguien que visite nuestro blog, nos encantaría publicar la información que acerca de la misma nos quiera facilitar. Salimos de Linares por la Redonda con el fin de tomar la carretera dirección a Bailén, y llegados a la Redonda, donde encontramos salidas a Jaén, Bailén, Madrid y Córdoba, tomamos dirección a Córdoba. Nos incorporamos a la autovía que se divide en dos carriles, uno a Madrid y otro a Córdoba /Sevilla. Nos vamos dirección Córdoba – Sevilla. 

Andújar se encuentra a unos 32 Kilómetros de Linares. Justamente a su entrada en la Redonda veremos a nuestra derecha una salida hacia la Virgen de la Cabeza (en la redonda hay una estatua con unos ciervos). La distancia es de 24 Kilómetros aproximadamente.  No dejaremos dicha carretera que acaba en el mismo Santuario.  A continuación dejamos alguna información sobre la Romería. De Sierra Morena hablamos en 30díasenJaén.com 

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Los domingos anteriores a la Romería, la Cofradía Matriz con el Hermano Mayor al frente, recorre los barrios y calles con el brillo de sus símbolos y el revolotear de las banderas. Esta costumbre de invitación popular, a ritmo de tambor, preludia el acontecimiento que se aproxima. Las gentes solicitan a la comitiva que entre el cetro del Hermano Mayor en sus casas para que lo bese algún familiar enfermo o simplemente bendiga su hogar.

El fin de semana anterior tiene lugar el pregón oficial, pronunciado por primera vez en 1965. Desde entonces Andújar ha sido testigo de como los distintos pregoneros han ensalzado su Fiesta Mayor, sus gentes y en especial su tierra y su Virgen Morena. Con el pregón se abre la semana grande, en los próximos días todo serán manifestaciones de honor a la Virgen y actividades culturales y artísticas.

El lunes, martes y miércoles de la semana grande, Andújar se engalana, cuidando y embelleciendo todos los detalles que conforman el entorno ciudadano. En rejas y balcones se cuelgan mantones y flores para dar color y belleza a sus casas.
A modo de alfombra se cubren de arena las calles del recorrido para dar seguridad al paso de las caballerías. La Ciudad recibe en estos días la visita de familiares, amigos y peregrinos venidos de todos los lugares de nuestra geografía para participar del momento tan ansiado.
Los preparativos culminan el jueves, cuando la Cofradía Matriz recorre calles, plazas y centros sociales, durante la mañana con sus banderas y música invitando a todos a la romería.
Por la tarde se celebra la ofrenda floral a la Morenita, cuya Imagen, que es una réplica de la que descansa en el Santuario, es trasladada a la puerta de su ermita en la calle Ollerías, donde se la colma de flores traídas por los iliturgitanos ataviados con el traje regional. Toda la ciudad es una explosión de júbilo y alegría al volver a ver a la Virgen de la Cabeza en la calle, recibiendo flores y vivas de su pueblo. 
El viernes llegan a la ciudad las Cofradías filiales siendo recibidas por el pueblo y la Cofradía Matriz en la tradicional Recepción Oficial, en el egido del puente viejo sobre el río Guadalquivir. Cada una acude con sus insignias y banderas que se entrecruzan a modo de saludo, refrendado por los abrazos entre hermanos mayores y demás componentes de la comitiva.

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Casi al amanecer del sábado los cohetes llaman a los romeros, que se reunirán en casa del Hermano/a Mayor para recoger después en el Ayuntamiento al alcalde y comenzar la peregrinación al Santuario. Al frente desfilan los símbolos históricos concluyendo el cortejo con los hermanos mayores y directiva de la cofradía que desfilan detrás de las numerosas peñas romeras, surgidas como otra expresión de la devoción a la Virgen Morena.

A lo largo de 24 Km., se recorre el camino viejo que se inicia en la campiña, a través de campos de regadío y olivares atravesando San Amancio y el arroyo los Molinos hasta llegar a los cerrillos que anuncian la sierra. Al llegar a San Ginés, primitiva ermita que la Virgen no quiso como Santuario, tiene lugar la primera parada de los peregrinos que tras un breve descanso, reinician el camino en busca de la Reina de Sierra Morena.
Cerca está ya el arroyo el Gallo, rebasado el cual se encuentra el monumento al peregrino desde donde se divisa por primera vez el Santuario, iniciándose el descenso hacia el Río Jándula por un angosto camino que tiene una incomparable belleza en la cuesta del Madroño temida por algunos y deseada por todos, pues ya está cerca el descanso tan esperado.

En la dehesa del Lugar Nuevo, junto al puente de la Virgen, espera impaciente una multitud que en vehículo han subido por carretera dejando atrás la llamada “piedra que habla”. Allí tiene lugar el encuentro con los peregrinos venidos por el camino viejo, es la hora de la comida de hermandad, del baile y el cante en una indescriptible alegría de convivencia.
A la caída de la tarde se colocan las monturas y las carretas en posición, para hacer las últimas etapas del camino. Es la subida de los caracolillos o la cuesta del reventón cuya pendiente granítica exige un gran esfuerzo. Las caballerías tras dejar la loma de los Santos coronan las proximidades del cerro del Cabezo llamado así por ser el monte que capitanea su entorno.

Aquí se produce el encuentro definitivo con los que acceden por carretera que entre cuestas y curvas (algunos dice que 365) han sido testigos de unas vistas y paisajes como El Encinarejo, de increíble belleza. Atrás quedaron monumentos como el del peregrino, la piedra que habla (piedra con inscripción colocada en 1923) o el monumento al Jabalí solitario, todo ello en plena Sierra de Andújar.

Una vez en el Cabezo cada cofradía se organiza en distintas casas y desde allí subirán al Santuario a rendir culto a la Virgen. Las cofradías se suceden en el interior de la iglesia saludando a la Imagen y las calzadas son una marea de peregrinos, algunos de rodillas o descalzos cumplen promesas a la Virgen.
Una hilera interminable de fieles van pasando ante la Virgen en su Camarín y durante toda la noche no faltan personas en el interior del templo y quienes aguantan el duro trago en un alegre insomnio de júbilo hasta el amanecer.

Con el amanecer del domingo se espera el momento culminante, algunos romeros han estado toda la noche cogidos a las andas con el templete que entronará a la Santísima Imagen para el momento solemne de la procesión.
Las cofradía de Colomera y Andújar presiden la solemne misa a media mañana y tras entonar una Salve tendrá lugar el traslado de la Virgen desde su trono en el camarín hasta sus andas entre una masa eufórica que se abalanza sobre ella. Las campanas no cesarán de tocar mientras la imagen sale de su Santuario.

Delante la procesión tiene ya su orden acordado, abriendo la misma la Cruz Alzada del Santuario con ciriales y una bandera de Andújar y otra de Colomera detrás un sin fin de Cofradías por orden de antigüedad cerrando el desfile la cofradía de Colomera y Andújar.
Dos trinitarios, a uno y otro lado de la Imagen, van tomando objetos para ser pasados por el manto. Los niños igualmente son elevados hasta las andas para ser bendecidos por la Santísima Virgen. A su vuelta y una vez en el templo se repiten las mismas escenas que al principio, la Virgen vuelve a su camarín y ya alguno piensa en el año que viene.

Pronto se inicia el regreso, por el camino viejo y la carretera, de numerosos romeros y cofradías llevando como distintivo inconfundible de su estancia en el Santuario los estadales, que serán repartidos en sus lugares de origen a los que no han podido venir este año. El cantueso y romero adornarán vehículos y carretas, una forma muy tradicional de anunciar que se ha estado con la Morenita.
 
La Cofradía Matriz, multitud de carretas, caballerías y todos los que pernoctaron en el Santuario, emprenderán el regreso el lunes por la mañana después de despedirse con tristeza de su patrona, haciendo parada obligada para almorzar en el Lugar Nuevo. Por la tarde, toda la Ciudad de Andújar sale a recibir a la Cofradía cansada del camino pero con un espíritu renovado para afrontar un nuevo año de espera hasta volver a vivir la Romería de su Virgen de la Cabeza. Fuente: http://www.virgen-de-la-cabeza.org/ 

 

 

 

 

 

 

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ComentariosDiciembre 2nd, 2007

Visita al Castillo de Santa Catalina en Jaén

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Para ir a visitar el castillo de Santa Catalina en Jaén, hemos tomado la carretera que sale hacia Bailén (en este caso Autovía ) y en la redonda  que encontramos, una vez acabada la autovía, tenemos salida hacia córdoba, Madrid, bailén y Jaén.
Tomamos dirección Jaén. Sin dejar dicha autovía, que nos llevará hasta Jaén . A la llegada a Jaén tendremos que tener en cuenta la salida hacia Torredonjimeno o dirección Córdoba que será la circunvalación a Jaén y nos ahorraremos pasar por al centro.
La autovía de Circunvalación a Jaén nos presenta una salida a Jaén este , que será la segunda salida que nos hemos encontrado.  Nos introducirá de nuevo en una autovía que bordea Jaén por la parte  alta y sobre la ladera de la montaña donde esta situado el Castillo, Que constantemente  estaremos viendo a nuestra derecha.
El castillo de Santa Catalina se alza sobre una alta peña de 820 metros de altura  desde donde domina la Ciudad de Jaén.
Esta fortaleza fue en sus orígenes un alcázar árabe construido durante el reinado del rey Alhamar. Después de la reconquista definitiva por San Fernando, en el año 1246, se levantó sobre la alcazaba mora una fortaleza cristiana con una iglesia consagrada a Santa Catalina, de la cual proviene el nombre de la fortaleza.

En el emplazamiento que ocupa se han ido sucediendo a lo largo de los siglos tres fortalezas: el Castillo Viejo, el Alcázar Nuevo y el de Abrehuy (estos dos últimos separados por una explanada que hoy ocupa el Parador). Las reformas del siglo XV, impulsadas por el Condestable Iranzo, los unieron en la práctica.

El Alcázar Nuevo fue mandado construir por Fernando III tras la conquista de la ciudad, pero fue durante los reinados de Alfonso X y posteriormente, en el siglo XVII, en el reinado de Fernando IV, cuando se intensificaron las obras.

La fortaleza sufrió a través de los siglos numerosas modificaciones y largas etapas de abandono que lo sumieron en la ruina que los franceses, en 1812, acabaron por consumar.

Durante la ocupación francesa, a principios del XIX, se realizaron varias reformas como la construcción de un hospital, las caballerizas, pabellones para el gobernador, un área de oficinas y una plataforma artillera.

A lo largo del XIX, debido a las escaramuzas de las Guerras Carlistas, se reconstruido por última vez.

La fortaleza a dado lugar a tradiciones y leyendas a lo largo de los siglos, que se han guardado en la memoria popular.
La fortaleza, que ocupa unos 170 metros de longitud, estaba compuesta por tres fortificaciones diferentes, el Alcázar Viejo, Abrehuy y el Alcázar Nuevo. Sobre las dos primeras fortalezas se construyó el actual Parador Nacional de Turismo, por lo que el Alcázar Nuevo es casi lo único conservado.

El Alcázar Nuevo está formado por cinco torres además de la del Homenaje. A la fortaleza se accede a través de una puerta abocinada con arco ojiva. En el interior una gran explanada, dividida en patio inferior y superior, sirve de distribuidor a las distintas zonas.

En una de las torres albarranas está la capilla de Santa Catalina que alberga la imagen de la patrona de Jaén.

La torre de la Vela y la de las Damas, formaron parte de la antigua fortificación musulmana.

La torre de las Troneras, con puerta en codo, tiene en el interior una habitación abovedada, espacio dedicado al aseo y letrinas. Junto a esta torre hay un portillo o puerta secundaria.

La torre del Homenaje es una construcción de planta rectancular y grandes dimensiones, 40 metros de altura, con tres lóbregas salas cuadradas abovedadas apoyadas sobre una columna central. La torre del Homenaje se comunica a través de un arco con las ruinas que aún se conservan de la iglesia.

Posee también un hermoso Patio de Armas, bajo el que existen diversas estancias sin ventilación, y la reconstruida capilla donde recibe culto la Patrona de Jaén, Santa Catalina de Alejandría.
En 1907 fue adquirido por don Manuel Ruiz de Córdoba, que trató de restaurarlo, aunque no avanzó mucho. En 1948 pasó a manos del Ayuntamiento, que inició las reformas, y en 1965 se construyó el Parador, destruyendo buena parte de los restos originales.
Puede visitarse de martes a domingo de 10,00 a 14,00 horas. Los lunes permanece cerrado.
Fue declarado Monumento Histórico-Artístico por un Decreto de 3 de junio de 1931. Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. En el año 1993 la Junta de Andalucía otorgó un reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma.
Esperamos os haya gustado. Déjanos tus comentarios, o amplía nuestra información.

 

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ComentariosNoviembre 4th, 2007


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